Bergantín Royal Clipper, un crucero diferente. (1ª parte)

Damas y Caballeros, bienvenidos a bordo…
Un poco de Historia…
El Bergantín “Royal Clipper” es el rey de los cruceros a vela, combinando el lujo más exquisito con la solera de los viejos veleros. Su diseño está inspirado en el Bergantín alemán “Preussen”, que surcó los siete mares durante varias décadas a lo largo del pasado siglo XX. Con su estilizado casco, sus seis mástiles, incluyendo el Bauprés de proa, y sus 42 velas, el “Royal Clipper” es el heredero de una larguísima tradición de veleros transoceánicos, cuyos últimos representantes fueron los famosos “Clippers”, como por ejemplo, el legendario “Cutty Sark”, cuyas singladuras abarcaron todo el oceáno, incluyendo los conocidos y terribles “Cuarenta Rugientes”, temidos por todos los marinos. Las únicas diferencias entre el “Royal Clipper” y sus antepasados estriban en su tecnología de a bordo de última generación, su casco de acero, y por supuesto, su lujoso equipamiento.

Propiedad de la reputada naviera “Star Line”, el “Royal Clipper” navega bajo pabellón de Luxemburgo, un pequeño y próspero país de la Unión Europea, el cual, curiosamente no tiene acceso al mar, pues se encuentra enclavado entre Francia, los Países Bajos y Alemania.

Con sus 134 metros de eslora y sus 5.000 toneladas de desplazamiento, el “Royal Clipper” tiene capacidad para acoger hasta 228 pasajeros, que son atendidos por 100 tripulantes. Pero, sin duda, lo más interesante del navío no es su bella estampa marinera, sino lo que podemos encontrar en su interior.
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